En ocasiones, y cada vez más, encontramos redes Wi-Fi públicas y abiertas (sin codificación de datos) que requieren autenticación. Cuando te conectas y accedes a cualquier dirección Web, salta un portal cautivo donde tienes que introducir un login, controlan el tráfico HTTP. Algunas están restringidas a cierto público cerrado, como estudiantes de una universidad o empleados de una empresa. Y otras son de pago, del estilo: envía un SMS y te dejamos navegar durante 30 minutos. ¿Existe alguna manera de vulnerar dicha restricción? La respuesta es ¡si!, la gran mayoría de esas redes tienen un pequeño fallo de seguridad que seguidamente explicamos como explotar.